Luz Rasante

Nos vemos en septiembre

Escrito por Iván el Lunes, 21 de julio del 2008 a las 17:12

Descanso veraniego.Luz Rasante.

Ahora que parece que por fin ha llegado el calor, Luz Rasante aprovecha para tomarse un respiro vacacional. Volveremos en Septiembre con nuevos temas y secciones que estamos preparando, como siempre relacionadas con la restauración, la conservación y el arte.

Aprovechamos para daros las gracias a los que os habéis pasado por durante estos meses por Luz Rasante y nos habéis apoyado. Os deseamos que paséis un buen verano. 

Lo dicho, os esperamos por aquí… 

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Categoria: Actualidad

El papelgel

Escrito por Iván el Martes, 15 de julio del 2008 a las 15:44

Fragmento de las pinturas del ábside de Santa María de Mur. Foto:www.mfa.com

Hace algunos días hablábamos por aquí del arranque las pinturas murales románicas de San Baudelio de Berlanga. En los comentarios a esta anotación surgió la duda sobre el empleo de una técnica que permite colocar reproducciones fotográficas en el espacio original que ocuparon las pinturas, y que se ha utilizado en varias de las iglesias del valle del Boí.

Pues bien, este sistema de reproducción se denomina Papelgel, se trata de un invento del pintor Julio Gómez Portela, que tras dos años de investigación encontró el apoyo de la multinacional de impresoras HP. Básicamente consiste en realizar unas fotografías de gran formato de las pinturas murales, estas fotos se digitalizan con alta resolución y se imprimen en un nuevo material, el papelgel, realizado a partir de polímeros orgánicos e inorgánicos, que cuando se moja adquiere propiedades elásticas y adhesivas, esto es lo que le permite adaptarse a cualquier tipo de superficie reproduciendo su textura.

Para no situar las reproducciones sobre el muro (ni sobre los restos de pintura, si es que se conservan) se construye una estructura separada varios centímetros del ábside original, a base de hierro, madera laminada y malla metálica recubierta con un mortero de arena de pizarra. Sobre esta nueva estructura, finalmente, se sitúan las fotografías.

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Categoria: Intervenciones,Materiales,Pintura,Restauración,Tecnología y restauración

Hasta que la muerte los separó.

Escrito por Iván el Jueves, 10 de julio del 2008 a las 19:55

Restos de la cama del sepulcro reutilizados en uno de los muros de la iglesia.Situado en la Iglesia de San Miguel, de la localidad palentina de Ampudia, se encuentra un interesante monumento funerario de la segunda mitad del siglo XV. Se trata del enterramiento de Don Pedro García de Herrera y su mujer Doña María de Ayala, es un sepulcro de cama exenta, tallado en piedra caliza y sobre esta las efigies de los yacentes de alabastro.

La cama del sepulcro tiene decoradas sus caras con los escudos de las familias Herrera y Ayala soportados por tenantes y figuras femeninas. En la parte superior una inscripción con caracteres góticos negros recoría el perímetro del sepulcro.

Las mismas piezas colocadas en el sepulcro y con los volúmenes reintegrados.Hasta aquí todo es bastante normal, pero en el siglo XVII con el cambio de patronazgo del templo (que pasó a ser de la familia Lerma) el sepulcro se desmontó. En este momento todas sus piezas se separaron y disgregaron (incluso las esculturas que representaban al matrimonio), se podían encontrar los restos del sepulcro diseminados por la iglesia o reaprovechados para la construcción de un pretil.

En 2007 la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León  decidió restaurar esta obra, volver a reunir todos los fragmentos del sepulcro y montarlo recuperando su disposición original para hacer posible la comprensión del conjunto.

Yacente de D. Pedro. Antes de la restauración.El tratamiento comenzó con un estudio detallado de todas las piezas conservadas; de esta manera se pudo deducir cuales se habían perdido, cual era la disposición de las conservadas  y qué medidas tenía el sepulcro.

Se desmontaron las piezas originales reutilizadas en el pretil y el tratamiento de conservación se centró en la eliminación de sales solubles, mediante la aplicación repetida de papetas de celulosa y agua desmineralizada. Las sales eran especialmente abundantes en estas piezas, que se encontraban en contacto con una zona húmeda.

Detalle de la reconstrucción en la pierna del caballero. Foto: Fundación del Patrimonio Histórico de castilla y LeónLas esculturas se limpiaron con un cepillado suave y agua desmineralizada, y las partes rotas o con fisuras se reforzaron mediante el empleo de una resina epoxídica.

La fase más interesante del tratamiento consistió en la reconstrucción de los volúmenes faltantes. La cama se montó sobre un alma sustentante de ladrillo. En esta zona del basamento, tallada en piedra caliza, la reconstrucción de los elementos faltantes se realizó con un mortero de cal y arena, un material diferente al original para que fuera discernible, pero entonado cromáticamente con los restos conservados.

Del mismo modo, en las figuras de los yacentes, esculpidos en alabastro, se recurrió al uso de un mortero a base de cal, pero con cargas muy finas (marmolina) para conseguir una textura lisa más acorde con la del alabastro. Se completaron los volúmenes perdidos, tales como la pierna derecha o el pie izquierdo del caballero, para dar una coherencia anatómica a la figura. Pero otras partes perdidas (dedos, pliegues de ropajes o narices) no se reintegraron ya que no se consideró necesario para la correcta comprensión de la obra. 

Se puede encontrar más información sobre esta intervención en el número 32 de la Revista Patrimonio o en la página web de la Fundación de Patrimonio. 

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Categoria: Castilla y León,Escultura,Intervenciones,Restauración

Filacterias. Los arqueólogos

Escrito por Iván el Sábado, 5 de julio del 2008 a las 13:40

Dibujo de Sansón tomado de la revista VACCEA, nº1. Facultad de Filosofía y Letras. Universidad de Valladolid

 

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Categoria: Arqueología,Cajón de restaurador,Filacterias

Las sierras japonesas

Escrito por Iván el Viernes, 4 de julio del 2008 a las 19:56

Hoja dentada de una sierra japonesa.Los restauradores, en múltiples ocasiones, nos enfrentamos a trabajos de carpintería que requieren ser ejecutados con mucha precisión y limpieza, estas tareas son más sencillas si se utiliza una herramienta adecuada y de calidad.

La carpintería japonesa, que alcanza unos niveles de perfección y refinamiento muy altos (respaldados por pensamientos teóricos y filosóficos, como suele pasar en muchas disciplinas orientales)  ha desarrollado una serie de herramientas que, desde hace algunos años, hemos comenzado a utilizar en occidente los restauradores y los luthieres, necesitados de herramientas muy precisas.

De entre las herramientas japonesas destacan las sierras. Su principal diferencia radica en que se utilizan tirando de ellas, y no empujando como pasa con las sierras occidentales. Algo tan sencillo como tirar en vez de empujar,  se traduce en varias ventajas; para empezar hace falta una menor sujeción de la pieza (los carpinteros japoneses sujetan las piezas con la mano o entre sus pies).  El grosor de la hoja de corte puede ser mucho más delgado, gracias a esto el esfuerzo para manejarlas es menor y sus cortes son sumamente finos y limpios, ya que no desgarran la fibra de la madera. Si la sierra se empujase necesitaría que la lámina metálica fuese rígida para que no se doblara, por eso las sierras occidentales son más gruesas, en cambio las japonesas al tener la hoja más delgada son más cómodas, ligeras y eficaces.

Al principio, uno se debe de habituar a su uso, ya que si trabaja con ellas empujando, la hoja se doblará y los dientes se partirán, aunque las sierras que se comercializan actualmente están cortadas por ordenador y afiladas con láser.

 Los diseños y tipologías de sierras japonesas actuales proceden de las tradicionales y son las siguientes:

Dozuki. Foto: www. fine-tools.com

Dozukis. Se podría traducir como “tronco conectado” y es el equivalente a nuestra sierra de costilla. La pieza superior dota a la hoja de rigidez, por eso es ideal para trabajos muy precisos, pero no permite cortes profundos.

Kataba. Foto:www.fine-tools.com

Kataba. Algo así como nuestro serrucho universal, flexible y sin costilla.

Ryoba, sierra doble japonesa. Foto:www.fine-tools.com

Ryoba. Su nombre significa “doble lámina” y es el más extraño ya que presenta una hoja doble. Se suele utilizar para realizar cortes profundos o desde el centro de un tablero. Existe una variante de forma convexa denominada Azebiki que es mejor para hacer cortes desde el centro de una pieza.

Las más utilizadas son los Dozukis y las Katabas, se pueden comprar por correo aquí, las más recomendables son las de hojas desechables, ya que si se estropean no es necesario volver a comprar la sierra entera.

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Categoria: Herramientas,Restauración

¿Qué es luz rasante?

La luz rasante es un sencillo método de examen para el análisis de las obras de arte. Es tan simple como situar un foco de luz de manera que ilumine la obra desde un ángulo lateral casi en paralelo con su superficie. Gracias a la luz rasante es posible apreciar detalles de la pieza que a simple vista pasaban desapercibidos. Algo parecido es lo que propone este blog. Poner de relieve y analizar de una forma sencilla temas relacionados con el arte el patrimonio, su conservación y su restauración.