Reflexiones sobre el andamio asiático
Escrito por Iván el Domingo, 6 de Noviembre del 2011 a las 18:36
Victoria Vivancos es profesora especializada en restauración de pintura de caballete y retablos policromados en la Universidad Politécnica de Valencia. En sus clases han utilizado una foto de un andamio de la India, que publicamos hace unos meses en Luz rasante, para debatir sobre ella.
Fruto de estas reflexiones es el interesante comentario de una de sus alumnas, Cristina Marcos, en el que se trata sobre algunos de los aspectos que rodean el mundo de la restauración y que están presentes en la foto. Muchas gracias a Cristina y a Victoria por la aportación.
“El título y la fotografía lo dicen todo. Hoy en día, en nuestro país, pondríamos el grito en el cielo si alguien nos propusiese trabajar en un andamio sin las medidas de seguridad adecuadas o necesarias. Pero, ¿qué es lo necesario? Hace 50 años, 100 años, el nivel de exigencia era otro. Entonces sí subían a andamios de madera apuntalados en la pared, sin barras de seguridad, ni arneses.
La fotografía a la que se refi ere Fernando en su comentario nos lo demuestra. El conocimiento y los avances técnicos hacen que seamos más rigurosos, más analíticos, más conscientes. También el tener más cosas hace que queramos más cosas. Qué les vamos a decir a estos trabajadores indios que están subidos en un andamio de cañas, sin ninguna medida de seguridad. ¿Que compren arneses? ¿Con qué dinero? Son sus vidas las que ponen en peligro cada día al subir al andamio, y también su decisión la de hacerlo o no. Luego ya está el tema del contratante, y de que éste debería cuidar de sus trabajadores y proporcionarles medidas de seguridad. Pero además está el miedo.
Quizá los trabajadores piensan que si se negasen a trabajar en determinadas condiciones, podrían perder el puesto de trabajo. Hablamos de otro país, y de otra cultura, y puede que las cosas no funcionen como aquí. Y de todos modos, no quiero meterme en “política”. Desde luego, lo que tengo claro, es que yo exigiría siempre un mínimo de seguridad.
El otro gran tema que se me plantea al ver esta fotografía es el de las restauraciones adecuadas e inadecuadas. Estamos un poco con lo mismo. Hace 100 años, hace 50, incluso menos, pongamos 25 años, los medios no eran los mismos, las técnicas conocidas, los productos, la tecnología y los avances científi cos, evidentemente, tampoco eran los mismos. La metodología, la investigación en el campo, el criterio de mínima intervención que se sostiene actualmente. Aquí, en España, se realizaron multitud de procesos de “restauración” que lejos de ser favorables para su conservación, han terminado por resultar perjudiciales para las obras de arte. ¿Qué ocurre cuando hoy día, en países como la India, se acometen procesos de restauración con pocos medios, como el que estamos viendo en la fotografía? Nos encontramos ante el siguiente dilema: ¿Qué es mejor? ¿Restaurar como se pueda? ¿O no restaurar?
Pienso que gran parte de los problemas que tienen las obras de arte hoy día, han sido causados por el hombre. ¿Qué son los tan numerosos repintes sino intervenciones de “restauración” desafortunadas? ¿Los numerosos parches mal colocados que encontramos en pintura sobre lienzo, que casi siempre están causando tensiones a la obra? Arranques de pintura mural. Limpiezas exageradas. Tablas agrietadas a causa de los embarrotados colocados en su reverso.
Podría seguir. Qué hacer cuando faltan medios. ¿Restauramos con lo que tenemos y con lo que podemos? ¿No restauramos? ¿Depende de la estabilidad de la obra?Siempre he pensado en esas piezas que han llegado en buen estado hasta nuestros días y en muy pocos años se han deteriorado. ¿Por qué? ¿No habremos sido nosotros los culpables, aunque sea en cierto modo? Observando de nuevo la fotografía, pienso que quizá sea mejor no tocar una pintura mural que pasarle una rama de palmera para quitarle la suciedad, porque quizá con la suciedad la rama también arrastre película pictórica.
Qué se debe hacer o no hacer, cuándo hay que intervenir y cómo, y cuándo es mejor no hacerlo. Esa es la labor que nosotros, los restauradores, con nuestros conocimientos y nuestro criterio, debemos llevar a cabo”.
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Categoria: Restauración
