Arranque de pintura mural. Consideraciones previas
Escrito por Iván el Lunes, 10 de Noviembre del 2008 a las 08:39
Muchas de las obras que hoy podemos contemplar en salas de museos y que aparentemente parecen pintadas sobre lienzos u otros soportes son en realidad pinturas murales arrancadas del muro en el que fueron creadas, son casos conocidos de sobra las Pinturas Negras de Goya del Museo del Prado o la colección de pintura románica del Museo Nacional de Arte de Cataluña.
La pintura se puede separar de su soporte mural utilizando varios sistemas, pero antes de explicar cada uno de ellos cabría realizar una serie de consideraciones previas.
La pintura mural mantiene su verdadero sentido cuando se conserva en el lugar en el que fue realizada, mantiene un diálogo con el edificio y su arquitectura. Cuando se realiza un arranque de pintura mural se está perdiendo una parte importantísima de la misma: su relación con el espacio para el que fue creada.
El arranque y traslado de pinturas murales es una operación delicada que entraña importantes riesgos para la obra y que sólo debe de realizarse como medida extrema. La restauración ha experimentado en las últimas décadas importantes avances técnicos que pueden garantizar la conservación de un mural in situ sin necesidad de un arranque.
No obstante puede haber situaciones en las que sea necesario recurrir al arranque como el caso de pinturas murales aparecidas en excavaciones arqueológicas, edificios totalmente arruinados o aquellos que van a ser destruidos.
Aunque el arranque es un procedimiento relativamente sencillo que no requiere de grandes medios, es frecuente encontrar ejemplos en los que los resultados son francamente malos, de ahí la mala fama que suelen tener este tipo de operaciones. A esto se suma el que sea un sistema que en múltiples ocasiones se ha utilizado para realizar robos y expolios de pinturas.
En todo caso y llegado el momento, antes de proceder a un arranque de pintura, se debe de reunir una documentación completa y detallada de las pinturas y del edificio.
Como en casi todo lo que tiene que ver con restauración de pintura mural, los italianos fueron los primeros en desarrollar y sistematizar los procesos para realizar arranques de pintura. Existen tres modalidades que se denominan según la terminología italiana: strappo, stacco y stacco a masello. En las próximas anotaciones iremos viendo en que consiste cada una de ellas, sus ventajas e inconvenientes y cómo se realizan. Además hablaremos de los sistemas para traspasar las pinturas a su nuevo soporte, una vez arrancadas.
Comentarios (3)
Categoria: Pintura, Restauración, Técnicas de restauración
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Comentario de Vailima
Realizado el Miércoles, 12 de Noviembre del 2008 a las 20:39
Ah! aunque en la distancia te sigo. Muy interesante tu “saga”. La espero. Ahora que soy estudiante, tomo apuntes de todo.
un abrazo
Comentario de Iván
Realizado el Lunes, 17 de Noviembre del 2008 a las 22:43
Me alegra mucho verte por aquí,ahora que eres estudiante se que te prodigas poco ![]()
Un abrazo y ánimo con los libros
Comentario de carla
Realizado el Sábado, 31 de Enero del 2009 a las 22:00
muy interesante el aporte le recomendaría también que utilicen vinilo les podría ser útil saludos
