Luz Rasante

La restauración de los Santos Juanes de Valencia

Escrito por Iván el Sábado, 2 de junio del 2012 a las 18:51

La iglesia de los Santos Juanes,  también conocida como Iglesia de San Juan del Mercado  se encuentra en Valencia, frente al edificio gótico de la Lonja de la Seda y junto al Mercado Central.

Se trata de un edificio de origen gótico que fue reformado en el barroco. La decoración de este templo fue el motivo que llevó al pintor del rey, Antonio Palomino, a Valencia en 1697 en donde trabajará hasta 1701 plasmando en sus bóvedas y en el presbiterio una de sus obras más ambiciosas: la parroquia había encargado una nueva decoración después de los incendios sufridos por el edificio y Carlos II envió a su pintor, quien vio el gran espacio que se ponía en sus manos y aceptó el reto. La técnica empleada por Palomino fue la del fresco sobre un intónaco de cal y arena, pero presenta una característica especial ya que los enlucidos preparatorios están realizados empleando yeso, y no cal como correspondería con la técnica del buon fresco italiano.

Los murales representan La Gloria de la Santísima Trinidad, El Libro de los Siete Sellos con el Cordero, la Inmaculada con la Luna en los pies, los Santos titulares, los coros de las Vírgenes, los Patriarcas, los Doctores y los Ángeles, santos del Apocalipsis, la lucha de San Miguel con Lucifer y los demonios y en lugar destacado San Vicente Ferrer.

Si los frescos de Palomino tuvieron su origen tras un incendio, tras otro resultaron prácticamente arrasadas, esta vez ocurrido durante la Guerra Civil en 1936. Como sucedió tantas veces en el pasado las pocas pinturas que habían superado el  incendio tuvieron que enfrentarse a una “restauración” altamente traumática que realizó en varias fases el restaurador catalán Josep Guidol entre los años 1958 y 1963.
Se arrancaron casi todos los restos conservados y se colocaron sobre noventa paneles de madera contrachapada que fueron reubicados en el techo de nuevo, pero sin respetar la curvatura de la bóveda. La gran pérdida de película pictórica original a causa de los diferentes incendios que sufrió el templo, hizo necesario estucar y reintegrar la superficie, pero , estos estucos y repintes resultaban inadecuados, ya que cubrían parte de la película pictórica original, y se realizaron con materiales no adecuados para la problemática de esta obra, tales como pigmentos al barniz, ceras o estucos de base natural. Para completar el desastre las pinturas presentaban eflorescencias salinas que se focalizaban sobre todo en los lunetos y restos de colas de la pésima restauración que sufrieron los frescos en los 60.
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En este punto debemos destacar que en esta restauración de los años 60 no se llegaron a arrancar la totalidad de los frescos ya que se consideró que en la zona de los pies los restos de pintura eran irrecuperables, incluso se pensó en eliminar en esa zona la bóveda barroca para dejara la vista la antigua gótica que se encuentra por encima, algo que finalmente no se llevó a cabo. En las fotografías que están sobre estas líneas podemos ver, a la izquierda, una foto de la bóveda antes del incendio, y a la derecha tras la restauración de los años 60, en la parte superior se encuentran las pinturas que no se arrancaron ni restauraron.

Hasta aquí la historia de destrucción  de las pinturas, que ha dado como resultado una nueva restauración ingeniosa y ejemplar en la que la innovación ha jugado un papel decisivo. Las nuevas técnicas a las que se ha recurrido para el complejo proceso de restauración de los murales han sido tres. (Leer mas …)

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Categoria: Biología,Intervenciones,Materiales,Pintura,Restauración,Técnicas de restauración,Tecnología y restauración

Xestobium rufovillosum. El reloj de la muerte

Escrito por Iván el Lunes, 9 de marzo del 2009 a las 18:41

derechos fotográficos: www.nhpa.co.uk

Para continuar con la serie de anotaciones dedicadas a los insectos xilófagos, hablaremos hoy del Xestobium rufovillosum, aunque  puede que sea  más conocido con el tétrico nombre de  carcoma del reloj de la muerte.

Se trata de uno de los escarabajos xilófagos más grandes y dañinos para las construcciones y obras de madera.  Al igual que el Anobium punctatum, pertenece al orden de los coleópteros (escarabajos),  y dentro de este a la familia de los Anóbidos. Los insectos pertenecientes a este grupo sufren una metamorfosis completa, lo que quiere decir que su ciclo biológico pasa por cuatro estados: huevo, larva, pupa y adulto .La hembra pone en la madera entre 40 y 60 huevos en grupos de tres o cuatro y las larvas, una vez salen de ellos, emergen a la superficie de la madera hasta que encuentran un buen lugar para perforarla, generalmente en las zonas más húmedas y atacadas por hongos. La fase larvaria (durante la que el insecto se alimenta de la madera) del escarabajo del reloj de la muerte dura unos tres años, aunque esta fase puede acortarse si la madera de la que se alimenta es atacada por hongos, algo que suele ser frecuente.

Las galerías que produce este insecto en el interior de la madera son tortuosas, lisas, de sección circular y con una moderada cantidad de heces globosas, los orificios por los que emergen de la madera suelen tener unos 2,5 mm.

En la Península Ibérica se localiza principalmente en el extremo norte, suele ser un huesped habitual en viejos troncos de haya,  roble y otras maderas no resinosas. Es muy común y destructivo en este tipo de maderas una vez que han sido trabajadas y puestas en servicio. También puede atacar la madera de las coníferas cuando esta, con el tiempo, ha perdido toda su resina.

Los imagos (adultos) aparecen en primavera y producen un ruido característico al golpear con la cabeza las paredes de las galerías para atraer a las hembras, ese tic-tac que denota la presencia del Xestobium Rufovillosum es lo que le ha valido el sobrenombre de reloj de la muerte ya que ese soniquete se escuchaba durante las tranquilas noches de verano en los antiguos edificios  con vigas de vigas de madera . Este sonido, similar al de un reloj, se asoció con las noches sin dormir y de vigilia  de los que se mantenían despiertos al lado de los moribundos y fallecidos, y por extensión, los supersticiosos han visto en este escarabajo un presagio de muerte inminente.

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Categoria: Biología,Restauración

Anobium punctatum, carcoma para los amigos

Escrito por Iván el Martes, 16 de diciembre del 2008 a las 20:22

Carcoma. Anobium punctatum. Adulto. Foto:www.rocheviolins.com

La preocupación por la preservación de los bienes culturales y las obras de arte frente a las diferentes plagas de insectos es algo que viene de lejos. Aristóteles en su Historia animalium habla de unos “animáculos semejantes a los gusanos que proliferan en las prendas de vestir” y de unas criaturas parecidas a un escorpión que se alimentan de libros. Otros autores de la antigüedad y del periodo clásico recomiendan el empleo de aceite de cedro, azafrán o el uso de cajas de madera de ciprés para preservar documentos.

Son evidentes los daños que ocasionan los insectos xilófagos en las obras de arte y edificios antiguos. El conocimiento de las diferentes especies, los daños que pueden ocasionar y su control, es sumamente importante en el campo de la conservación, de ahí que inauguremos hoy una nueva categoría (dedicada a la biología) hablando de uno de los insectos xilófagos más comunes a los que solemos hacer frente los restauradores: la carcoma.

La carcoma (Anobium punctatum) pertenece al orden de los coleópteros (escarabajos), el más numeroso de la clase de los insectos,  y dentro de este a la familia de los Anóbidos.

Los anóbidos, en su estado adulto , son pequeños escarabajos (miden menos de 6-7 mm.). El anobium punctatum es una especie ampliamente difundida por todo el mundo. Son insectos de metamorfosis completa, lo que quiere decir que su ciclo biológico pasa por cuatro estados: huevo, larva, pupa y adulto.

Ciclo en el que se detalla la metamorfosis de la carcoma. Huevo, larva, pupa y adultoDe los huevos, depositados en grietas y fisuras de la madera, nacen las larvas. Son gusanos blancos de menos de 1 mm. gruesos, curvados y en forma de C, con la cabeza grande y las patas cortas, que desde el primer momento comienzan a alimentarse, gracias a sus potentes mandíbulas, perforando la madera hasta crecer y llegar a los 5 mm.  Tienen un par de  ocelos (ojos simples) gracias a los cuales distinguen la luz de la oscuridad, lo que les permite evitar que las galerías que hacen salgan a la superficie. Este estado larvario dura 2 o 3 años, y tras este periodo la carcoma empupa. Pasa a ser un capullo inmóvil (pupa) durante unos días para  transformarse posteriormente en adulto (escarabajo).

Los adultos miden unos 4 mm. Son de color oscuro y  presentan unos pequeños puntitos (de ahí su denominación de punctatum). Son alargados u ovalados, con antenas serradas o pectiformes (a modo de peines) con el protórax (segmento que hay tras la cabeza) globoso y dirigido en su parte dorsal anterior hacia delante, de forma que cubre parcialmente la cabeza a modo de capucha.

Los adultos emergen del interior de la madera realizando una perforación circular de 1,5 mm. y dejando escapar una pequeña y delatadora cantidad de serrín. Tienen capacidad de vuelo y a partir de este momento viven de 3 a 4 semanas y su única función es la reproducción. La hembra una vez fecundada  deposita sus huevos, entre 60 y 100 en las pequeñas ranuras y grietas de la madera. Pasadas 3 ó 4 semanas eclosionarán y el ciclo comenzará de nuevo.

Madera atacada por carcoma. Foto:www.zin.ruLa carcoma se alimenta y ataca la madera muerta en descomposición y la madera trabajada en interiores, preferentemente lugares poco ventilados. Se desarrollan tanto en la albura como en el durámen de maderas muy secas. La carcoma tiene un régimen estrictamente xilófago, ataca diferentes maderas, pero tiene predilección por las blandas. Como sucede con otros insectos similares, las diferentes especies suelen entrar en competencia, por lo que es difícil que aparezcan diferentes tipos de xilófago en una misma pieza.

La acción continuada de la carcoma en la madera altera sus propiedades físicas. La gran cantidad de galerías que pueden llegar a excavar debilita la madera de tal manera que es fácil que sea extremadamente frágil o, en casos extremos, llegue a desaparecer. De ahí el interés que para la restauración tiene el conocimiento, control y eliminación de este tipo de plagas, aunque haya gente a la que le gusten como mascota…

Si os interesa ver a la carcoma de cerca os recomiendo pasar por esta página de la que he tomado prestado el nombre para esta anotación.


 

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Categoria: Biología,Restauración

¿Qué es luz rasante?

La luz rasante es un sencillo método de examen para el análisis de las obras de arte. Es tan simple como situar un foco de luz de manera que ilumine la obra desde un ángulo lateral casi en paralelo con su superficie. Gracias a la luz rasante es posible apreciar detalles de la pieza que a simple vista pasaban desapercibidos. Algo parecido es lo que propone este blog. Poner de relieve y analizar de una forma sencilla temas relacionados con el arte el patrimonio, su conservación y su restauración.