¿Cómo se restaura un charco de leche?, un interesante artículo que publica El País a cerca de las obras realizadas con materiales biodegradables a las que se enfrentan en el taller de restauración del Reina Sofía.
Puedes leer el artículo aquí.(0)#
Escrito por Iván el Viernes, 18 de Marzo del 2011 a las 21:23
Como bien es sabido, uno de los “diez mandamientos de la restauración“ marca que las partes añadidas o repuestas en una obra de arte deben de ser discernibles, es decir, se deben diferenciar del original. Para intentar satisfacer esta demanda a lo largo de la historia de la restauración se ha recurrido a diversos artificios como las tramas lineales en la pintura (el famoso tratteggio o rigatino italiano) o los volúmenes simplificados en elementos escultóricos o en arquitectura.
Es cierto que cada caso requiere de soluciones específicas, por eso, y para identificar las nuevas yeserías que se emplean en la reintegración de la Alhambra, Ramón Rubio Domene y su equipo del del Taller de Restauración de Yeserías y Alicatado han desarrollado un ingenioso sistema. Se trata de un mortero para restauración que se puede emplear tanto para yeserías como para murales, elaborado con copolímeros y minerales de propiedades fluorescentes. Esto permite que a simple vista el nuevo elemento pase totalmente desapercibido, pero cuando se ilumina con luz ultravioleta la zona presenta una florescencia característica que la diferencia del original, esto permite identificar la materia añadida en el proceso de restauración, incluso con las pátinas añadidas con el paso del tiempo.
En este video podéis ver más sobre las yeserías y el invento
Escrito por Iván el Lunes, 14 de Marzo del 2011 a las 21:34
” Tomaba un pincel para probar su suavidad pasándose por el dorso de la mano el mechón rubio de ardilla siberiana. Levantaba la cubierta de piel que cerraba los tarros de vidrio llenos de pigmentos de colores, conteniendo la respiración para que no saliesen volando. Los agitaba un poco, los devolvía a su sitio y los alineaba en el anaquel según la gradación de color y la valía. Primero el blanco de San Giovanni, que se obtiene del pulverizado del carbonato cálcico secado después de lavar durante ocho días la cal en la fuente. Luego la tierra de Siena, la oscura, la natural y la tostada, extraídas del cerro que rodea la ciudad gibelina. Y la tierra sanguina de Sinope, en el Mar Negro, buena para dibujar tanto en los muros como sobre tabla. Y el celeste vivo del esmalte triturado y el verde musgo del verdigrís, que se obtiene rascando una lámina de cobre previamente sumergida varios días en la orina de un recién nacido (…). Agitó con la mano la caja de cinabrio, que se obtiene fundiendo azufre y mercurio en una redoma, para admirar el ondulante polvo rojo semejante a un desierto agitado por un vendaval. Era perfecto, sin matices, rojo como el lino teñido de sangre. Luego miró de lejos el amarillo dorado, sulfuro de arsénico, bello como el oro, pero venenoso como el mordisco de una vívora. ” Cuidad de no untaros la boca, no os vaya a sentar mal”, aconsejaba Cennino Cennini.
La laca de cochinilla, color geranio, obtenida machacando insectos de las Indias de los elefantes, era líquida y destacaba en un vaso de vidrio transparente. Valía una fortuna, aunque no tanto como el precioso azul ultramarino, producto de triturar el lapislázuli de unas tierras remotas situadas, como indica su nombre más allá del mar conocido. Era el pigmento más caro, casi siempre adquirido directamente por el cliente, igual que el oro en panes. Pero ¿que manto y qué cielo podían decirse luminosos sin la gema oriental que poseía la profundidad del espíritu? “
Escrito por Iván el Jueves, 6 de Enero del 2011 a las 21:37
Las próximas semanas estaremos de viaje, así que me temo que durante este mes me será difícil actualizar Luz rasante, mientras tanto os dejo los enlaces de dos publicaciones del Ministerio de Cultura que están disponibles en pdf para poderlas leer de forma completa.
La primera recomendación es un interesante libro dedicado a un elemento que siempre acompaña a la pintura y al que en muchas ocasiones no se ha prestado la atención que merece El marco en España: historia, conservación y restauración.
La otra publicación es La pintura europea sobre tabla. Siglos XV, XVI y XVII se trata de las actas del curso organizado por el grupo de retablos del GEIIC en el Museo de Bellas Artes San Pío V de Valencia en 2006.
Escrito por Iván el Lunes, 8 de Marzo del 2010 a las 20:39
Desde el pasado mes de diciembre se expone en las Salas del Tesoro del Delfín del Museo del Prado un curioso cuadro de Pietro da Cortona dedicado a la Natividad. Lo que hace especial a esta obra, recientemente restaurada por Elisa Mora en los talleres del Prado, es su soporte, extraño y único. Tradicionalmente se creía que el cuadro estaba pintado al óleo sobre una superficie de venturina, una piedra semi preciosa con pequeños puntos de cobre que brillan con la luz, por lo que la obra presenta aspectos diferentes si se contempla a la luz del día, o con una luz tenue de velas que hace que el fondo vibre, aportando a la Natividad un aspecto casi mágico.
La reciente restauración y sus estudios han servido para descubrir que en realidad la Natividad está pintada sobre un soporte confeccionado con tres piezas de pizarra y más de cuarenta de masilla vítrea con partículas de cobre que imitan venturina, la pizarra se emplea en la escena y la pasta vítrea en el cielo.
Ahora en el Prado la obra se expone con una luz que varía su intensidad para recrear el efecto que buscó Pietro da Cortona para evocar el cielo nocturno estrellado.
Prestando atención a la foto que aparece en este enlace se pueden apreciar los cambios en la obra según la intensidad de la luz y conocer algo más sobre el cuadro.
Escrito por Iván el Miércoles, 20 de Enero del 2010 a las 19:55
Sin duda las colas orgánicas han sido uno de los materiales más utilizados a lo largo de toda la historia del arte, se trata de adhesivos que se emplearon, entre otras muchas cosas, como aglutinantes pictóricos (en la técnica al temple por ejemplo) o para realización de preparaciones. En el campo de la restauración se sigue recurriendo a ellas con asiduidad para realizar operaciones de readhesión de policromías, elaboración de adhesivos para entelados, elaborar aparejo de nivelación tradicional, etc.
La cola de conejo es un adhesivo proteínico, una “cola animal”, término con el que se designa generalmente a colas preparadas a partir de colágeno de mamíferos. Estas colas se obtienen tras cocer durante largo tiempo diversas partes animales, en especial, pieles, huesos, cartílagos y otros despojos. Se trocean, lavan y se colocan en agua al fuego, eliminando la espuma que va saliendo. Al cabo de un tiempo se forma una pasta gelatinosa que se filtra y deja secar hasta que se solidifica y luego se pulveriza se forman escamas, perlas o placas para su conservación y comercialización
El colágeno tiene un alto poder adhesivo y desde un punto de vista químico se trata de una proteína insoluble en agua, que se convierte en un material soluble gracias a un proceso de hidrólisis. Si el colágeno es puro y la transformación o hidrólisis se hace por procesos lentos, se obtiene un producto de alta calida que es la gelatina, empleada con fines fotográficos y alimentarios. Si el colágeno es menos puro da origen a las “colas animales”, que suelen ser de color oscuro.
La principal propiedad de la cola es la de cambiar de un estado fluido hasta llegar a un gel rígido, como resultado de un descenso de temperatura de relativamente pocos grados y regresa al estado anterior como consecuencia de un aumento de temperatura. Al enfriarse, las colas se espesan y se hacen pegajosas, sirviendo como adhesivos.
En cuanto a su envejecimiento, las proteínas son bastante estables ante la oxidación y, en condiciones normales de temperatura y humedad, no experimentan grandes cambios. La humedad es su principal enemigo, porque puede provocar la pérdida de fuerza adherente y favorece el crecimiento de hongos y bacterias. Las condiciones climáticas ideales para la conservación y exposición de objetos tratados con colas es una humedad relativa de entre 45-65%, y una temperatura de 20°C máximo.
Existen varios tipos de cola animal, pero eso lo dejaremos para el próximo día…
Escrito por Iván el Lunes, 5 de Enero del 2009 a las 16:13
Hace unos años encontrar información en Internet sobre restauración y conservación era una tarea ardua y, si se conseguía llegar a buen puerto, con resultados de dudosa fiabilidad. Afortunadamente esto va cambiando poco a poco y hoy es posible encontrar páginas Web sobre restauración de muy buena calidad.
Para intentar recopilar las mejores, abrimos hoy esta sección con El retablo. Terminología básica ilustrada. Esta página es resultado de la colaboración entre el Instituto de Restauración Getty y el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico. Tiene un diseño muy atractivo y está repleta de información y fotografías muy interesantes, de entre sus muchas opciones destaca el apartado dedicado a la búsqueda de términos relacionados con los retablos y sus sistemas constructivos.
Merece la pena pasar un rato navegando por sus múltiples opciones.
Escrito por Iván el Martes, 15 de Julio del 2008 a las 15:44
Hace algunos días hablábamos por aquí del arranque las pinturas murales románicas de San Baudelio de Berlanga. En los comentarios a esta anotación surgió la duda sobre el empleo de una técnica que permite colocar reproducciones fotográficas en el espacio original que ocuparon las pinturas, y que se ha utilizado en varias de las iglesias del valle del Boí.
Pues bien, este sistema de reproducción se denomina Papelgel, se trata de un invento del pintor Julio Gómez Portela, que tras dos años de investigación encontró el apoyo de la multinacional de impresoras HP. Básicamente consiste en realizar unas fotografías de gran formato de las pinturas murales, estas fotos se digitalizan con alta resolución y se imprimen en un nuevo material, el papelgel, realizado a partir de polímeros orgánicos e inorgánicos, que cuando se moja adquiere propiedades elásticas y adhesivas, esto es lo que le permite adaptarse a cualquier tipo de superficie reproduciendo su textura.
Para no situar las reproducciones sobre el muro (ni sobre los restos de pintura, si es que se conservan) se construye una estructura separada varios centímetros del ábside original, a base de hierro, madera laminada y malla metálica recubierta con un mortero de arena de pizarra. Sobre esta nueva estructura, finalmente, se sitúan las fotografías.
La luz rasante es un sencillo método de examen para el análisis de las obras de arte. Es tan simple como situar un foco de luz de manera que ilumine la obra desde un ángulo lateral casi en paralelo con su superficie. Gracias a la luz rasante es posible apreciar detalles de la pieza que a simple vista pasaban desapercibidos. Algo parecido es lo que propone este blog. Poner de relieve y analizar de una forma sencilla temas relacionados con el arte el patrimonio, su conservación y su restauración.