Escrito por Iván el Sábado, 12 de enero del 2013 a las 18:35
En julio de 1936 durante la Guerra Civil Española, el gobierno republicano creó la Junta de Defensa del Tesoro Artístico, un organismo encargado de velar por las obras de arte y en concreto por las del Museo del Prado para evitar que fueran destruidas durante la guerra. La Junta, dirigida por el pintor extremeño Timoteo Pérez Rubio, custodió, clasificó, documentó y salvaguardó una enorme cantidad de piezas artísticas del patrimonio español que, de no haber sido por ella, habrían desaparecido para siempre.
‘Las cajas españolas’ es un documental que reconstruye de manera dramatizada, mezclando imágenes reales de la época, cómo se salvaron las obras maestras del Prado, ya que Madrid fue, desde los primeros meses de la guerra, frente de batalla y objetivo de bombardeos que llegaron a alcanzar al propio Museo. Timoteo Pérez Rubio, junto a otros nombres ilustres de la cultura española como Manuel Gómez Moreno, Francisco Javier Sánchez Cantón, Maria Teresa León o Rafael Alberti, emprendieron la tarea de rescatar el conjunto artístico. Los cuadros fueron cuidadosamente embaladas en un total de 1.868 cajas realizadas a medida y comenzaron un viaje lleno de dificultades, (algún cuadro sufrió importantes desperfectos como vimos por aquí), hasta su llegada a Ginebra. Allí se creó un Comité Internacional para el Salvamento del Tesoro Español, y se custodiaron las cajas hasta su regreso al museo, el 9 de septiembre de 1939.
Aquí se pude ver integramente este documental realizado en 2004 por el director Alberto Porlán, del que podéis ver a continuación los primeros minutos.
Escrito por Iván el Domingo, 10 de junio del 2012 a las 20:38
Durante la época en la que preparaba mi examen de ingreso a la escuela de restauración, practicaba dibujando la Victoria de Samotracia. A medida que dibujaba la escultura, una y otra vez, y aunque fuera desde diferentes puntos de vista, fui aprendiendo de una manera involuntaria sus medidas, proporciones y formas. Por eso mi profesor decidió embalar a la Victoria en papel y atarla con sogas como si se tratase de una escultura de Christo, para tener un nuevo modelo que dibujar. Hoy he recordado esta historia al ver esta fotografía de 1939, tomada durante la II guerra mundial, que está sacada del sitio installator.tumblr.com en el que podéis encontrar cantidad de curiosas fotografías relacionadas con el mundo del transporte, embalaje y montaje de obras de arte.
Escrito por Iván el Miércoles, 14 de marzo del 2012 a las 20:30
Seguro que a muchos la escultura que ilustra esta entrada os suena, aunque no la hayáis visto nunca o no hayáis oído hablar de su autor. Se trata de una obra del escultor francés Pierre-Étienne Monnot (1657-1733) que se conserva en el Museo Capitolino de Roma.
Para representar a este gladiador derrotado, Monnot reaprovechó el torso de una copia romana del famoso Discóbolo de Mirón. Monott trabajó durante muchos años en Roma y una de sus principales actividades fue la de restaurar fragmentos de antigüedades clásicas. Está claro que el concepto de restauración de aquel momento dista mucho del actual. En el siglo XVIII la libertad del artista era más que considerable y en su mano estaba reinterpretar los fragmentos incluso para cambiar el motivo representado. Monnot fue un artista destacado en la Roma del momento y a él se deben entre otras dos de las colosales esculturas que ocupan los nichos de Borromini en el interior de la Basílica de San Juan de Letrán.
Monnott además tuvo discípulos restauradores, uno de sus alumnos, Bartolomeo Cavaceppi (1716-1799), un escultor dedicado a la reproducción de esculturas clásicas y cuyas esculturas se confundieron en la época con antigüedades. Fue además conocido por su labor como restaurador, obtenía multitud de encargos por parte de viajeros extranjeros que se encontraban de paso en Roma, en particular de coleccionistas británicos, su taller se hizo célebre entre los coleccionistas más prestigiosos del continente europeo, incluso llegó a ser amigo de mítico historiador Winckelmann, al que acompañó en algunos de sus viajes.
Escrito por Iván el Domingo, 30 de octubre del 2011 a las 13:19
Sin lugar a dudas Leonardo da Vinci es uno de los artistas más atrayentes de la historia y algunas de sus obras como la Gioconda o la Última Cena forman parte de los iconos más potentes de nuestra cultura. Por eso las exposiciones, publicaciones y estudios sobre el pintor son constantes.
¿Cómo se restaura un charco de leche?, un interesante artículo que publica El País a cerca de las obras realizadas con materiales biodegradables a las que se enfrentan en el taller de restauración del Reina Sofía.
Puedes leer el artículo aquí.(0)#
Al examinar el cuadro con rayos x se descubrió que la tertulia está pintada sobre un cuadro anterior para ser visto en posición vertical. Debajo de los retratos de Ramón Gómez de la Serna, de Tomás Borrás o del autorretrato del propio Solana, había escondida una escena religiosa en la que se representaba un altar, un copón, un paño y un religioso.
La restauración ha sido realizada por Juan Sánchez, al cual podéis escuchar hablando sobre el asunto en esta entrevista que le hicieron ayer el el programa El ojo crítico de Radio Nacional de España.
Escrito por Iván el Miércoles, 2 de febrero del 2011 a las 22:24
Ayer se presentó en Londres el nuevo e impresionante invento de Google, se trata de Art Project, una herramienta a través de la cual es posible recorrer las salas de más de diecisiete museos que se han sumado a esta brillante iniciativa y ver algunas de sus obras en alta resolución, aunque la idea es que el proyecto crezca y sea cada vez más completo.
Las imágenes son buenísimas y que llegan a superar los 14 millones de píxeles, además se han realizado gracias a una herramienta de la empresa española Madpixel, que permite captar en alta resolución fragmentos de cada obra.
Un proceso complejo, con cámaras de alta resolución, en el que se han tomado sincronizadamente miles de fotografías que, más tarde, se han juntado para que ofrecer la unidad de cada obra. La idea parte de la madrileña Clara Rivera, que trabajaba para Google en España, pensó que se podían utilizar las aplicaciones más populares del buscador para aproximar el mundo del arte a los internautas. Antes, había colaborado en un proyecto piloto en el que se podían ver algunas pinturas del Museo del Prado.
No dudéis en pasear por las salas del Prado, la Galería Nacional de Londres,el MoMA o la Tate, además podéis podrá crear vuestra propia colección de arte online y compartirla a través de las redes sociales. Pero sin duda lo más impactante es de la posibilidad de ampliar los detalles de las pinturas hasta lograr tal punto de definición, que quizás el mismo artista no pudo apreciar mientras creaba su obra. Ver para creer.
Escrito por Iván el Domingo, 19 de diciembre del 2010 a las 21:32
Desde hace algún tiempo se pueden volver a contemplar en las salas del Museo del Prado las geniales tablas en las que Durero pintó a Adán y Eva.
Esta pareja de cuadros, que, a punto estuvieron de desaparecer en 1762, cuando el rey Carlos III los incluyó en una lista de obras “indecentes” que debían ser destruidas, se salvaron de la quema gracias a Mengs, por entonces pintor del rey, que consiguió indultarlas por considerar que “eran muy útiles para que por ellos estudiasen sus discípulos”.
En el año 2008 el museo del Prado decide restaurar estas obras emblemáticas. Como sucede en muchas ocasiones, los principales problemas que padecían, habían sido causados por restauraciones inadecuadas, más que por el paso del tiempo.
Pero aquí resaltaremos, por su especial interés el trabajo que se ha realizado en los soportes, y en especial en la tabla en la que se representa a Adán.
En los años 70, para tratar de solventar las deformaciones naturales de la madera, se recurrió al empleo de un embarrotado o engatillado, un sistema de restauración que actualmente no se emplea ya que se ha demostrado que es muy agresivo y genera nuevos problemas en el soporte de madera, podríamos decir que se trata de “matar moscas a cañonazos”. El sistema pretendía (y conseguía) reducir las deformaciones de las tablas, manteniendo plano el soporte sin impedir sus movimientos laterales ante las oscilaciones climáticas, pero en un corto periodo de tiempo favorecía la aparición de nuevas grietas.
La luz rasante es un sencillo método de examen para el análisis de las obras de arte. Es tan simple como situar un foco de luz de manera que ilumine la obra desde un ángulo lateral casi en paralelo con su superficie. Gracias a la luz rasante es posible apreciar detalles de la pieza que a simple vista pasaban desapercibidos. Algo parecido es lo que propone este blog. Poner de relieve y analizar de una forma sencilla temas relacionados con el arte el patrimonio, su conservación y su restauración.