Fondo para un caballero
Escrito por Iván el Sábado, 31 de Diciembre del 2011 a las 17:33
En estos días ha trascendido la noticia de la polémica restauración de la tabla de Leonardo La Virgen, el Niño Jesús y Santa Ana en los talleres de restauración del museo del Louvre. Según parece algunos expertos han denunciado que la limpieza podría borrar de los rostros de la Virgen y el Niño el sfumato leonardesco y que proporcionará a la obra unos brillos que nunca tuvo.
A raíz de esta noticia han surgido otras en las que se recuerda lo sucedido en el Prado con El caballero de la mano en el pecho del Greco en 1996, una limpieza que supuso un cambio profundo en la imagen que todos teníamos de la obra. La restauración tuvo sus defensores y sus detractores y el asunto acabó saltando al mundo de la política con una gran repercusión en la prensa.
En 2010 el director de cine Emiliano Cano desempolvó la historia de la restauración del caballero y realizó un interesante documental sobre el tema: Fondo para un caballero, que os recomiendo ver en su página en la que además ha colgado abundante documentación sobre el documental y la historia del cuadro.
Como siempre, el debate está abierto…
Comentarios (3)
Categoria: Historia de la restauración, Intervenciones, Museos, Pintura, Restauración
Comentario de Sergio
Realizado el Sábado, 31 de Diciembre del 2011 a las 18:52
Magnífico trabajo el de Emiliano Cano. 30 minutos de datos apabullantes sobre un tema silenciado que aún hoy resulta espinoso.
Reavivarlo sin duda es un gran acierto.
Comentario de Laura
Realizado el Lunes, 2 de Enero del 2012 a las 14:40
Conocía la polémica de la restauración del Caballero de la mano en el pecho, pero no el documental. La verdad es que los datos que aporta y la manera de exponerlos son impresionantes y nos tienen que dar qué pensar a todos los restauradores.
Saludos y gracias por compartir cosas tan interesantes como esta.
Comentario de Angela
Realizado el Martes, 3 de Enero del 2012 a las 18:23
Interesantísimo el documental. Desde la perspectiva de una profana en la materia, la responsabilidad en la restauración es enorme y parece que ni las personas encargadas de tal empresa en los grandes museos se libran de “meter la pata” o por lo menos eso parece. Y luego todo el mundo se lava las manos en el asunto.
