La Cibeles. Musa del fútbol
Escrito por Iván el Lunes, 5 de Mayo del 2008 a las 22:47
Con la victoria del Real Madrid que le otorga el título de la Liga de fútbol, la diosa Cibeles se ha vuelto a convertir en la protagonista de la celebración en la que el capitán, Raúl, le ha colocado la bufanda y la bandera del equipo en una plaza abarrotada por miles de aficionados.
Nada más lejos del carácter tranquilo de esta diosa que el bullicio de la fiesta. Cibeles es la divinidad de la naturaleza, la tierra y la agricultura. Vivía en lugares apartados como bosques o montañas y sus orígenes se pierden en el Neolítico, siempre relacionados con la vida, la muerte y la resurrección.
Pero la representación de la diosa Cibeles es mucho más, esta fuente en principio concebida para abastecer de agua a los madrileños, se ha convertido en un símbolo de la capital. Diseñada por el arquitecto neoclásico Ventura Rodríguez y esculpida por varios autores (Francisco Gutiérrez que realizó la diosa y el carro; Roberto Michel ,escultor de los leones y Miguel Ximenez encargado de los elementos ornamentales) se instaló en 1782, enfrentada con la fuente de Neptuno, y en 1895 fue cuando se reubicó en el lugar que ocupa actualmente.
Pese a que Cibeles prefiere la tranquilidad, a lo largo de su existencia ha sufrido varios sobresaltos. En 1931 le arrancaron la mano izquierda. Posteriormente durante la Guerra Civil Española, cuando el bando republicano controlaba la capital, fue protegida y cubierta por una montaña de sacos terreros que la guardaron de los bombardeos y disparos, que ya habían causado algún desperfecto en la obra.
Pero es curioso que los mayores daños que ha sufrido el grupo escultórico no son consecuencia de la guerra sino de actos vandálicos recientes. En 1994 la celebración de los aficionados tras una victoria de la Selección Española frente a Suiza en el Mundial de Fútbol de Estados Unidos, hizo que se partiera el brazo izquierdo de Cibeles, el mismo que se volvería a partir en 2002. La primera vez el brazo se pudo recuperar, pero en la segunda ocasión hubo que realizar una reproducción.
Desde hace algunos años cuando se celebra alguna victoria deportiva la Cibeles se rodea con un fuerte dispositivo policial y tan sólo el capitán del equipo se acerca por medio de un andamio a la diosa para ofrecerle su gesta deportiva. Cibeles que es muy callada y no dice nada, pero en el fondo agradece que tan sólo Raúl perturbe su serenidad…
Comentarios (1)
Categoria: Actualidad, Cajón de restaurador, Escultura
Comentario de Gradiólogo
Realizado el Miércoles, 7 de Mayo del 2008 a las 13:16
Muy buenas.
Aunque puede que perturbe la serenidad de la Diosa, no sé si más que los coches que la acorralan a diario, no me digas que Raúl no la trató con mimo y cuidado. Todo el que se merece, por supuesto.
Si nadie aprecia y quiere tanto a La Cibeles como los madridistas… el problema es que en todos los sitios hay energúmenos, y en las celebraciones parece que se duplican.
Incluso le dan un toque de vistosidad y alegría al monumento los ornamentos madridistas. Yo creo que la Diosa, cada vez que se le acerca el capitán madridista, rompe su silencio y, susurrante, corea los cánticos blancos.
Un saludo.