Escrito por Iván el Lunes, 12 de Septiembre del 2011 a las 19:43
“Los causantes de la destrucción de las obras de arte no son tanto las guerras, el tiempo y la desidia de los hombres, sino los restauradores incontrolados y esas gentes de “buen gusto”.
Recordando esta demoledora frase de profesor Paul Coremans (Director y fundador del IRPA), termina un curioso artículo del que fue Conservador del Museo del Prado, Matías Díaz Padrón.
La historia que cuenta tiene que ver con la mutilación de un cuadro para adaptarlo a los gustos del momento y del mercado. Se trata del lienzo de Jacob Jordaens“Isaac bendiciendo a Jacob” que fue literalmente recortado y retocado, previsiblemente por un “restaurador”, para conseguir un bodegón… pero bueno es mejor que leáis el artículo en este enlace.
Gracias a mi buen amigo Sergio por pasarme el artículo.
Escrito por Iván el Domingo, 4 de Septiembre del 2011 a las 19:26
No hay duda; los días comienzan a ser más cortos, el calor nos da una tregua… el verano termina y tras el paréntesis estival comenzamos un nueva temporada en Luz rasante.
En agosto otro trabajo muy interesante y enriquecedor, la restauración de unos lienzos pertenecientes a la iglesia de San Ildefonso y Santo Tomás de Villanueva en Roma. Poder trabajar durante un mes en la capital italiana y disfrutar de la ciudad ha sido un auténtico placer, aunque el calor del ferragosto romano haya sido implacable.
Pero bueno, ya de vuelta, afrontamos el nuevo curso con energía, ilusión y con la intención de actualizar el blog en la medida que el día a día nos lo permita, sin perder nunca la curiosidad, las ganas de aprender y compartir cosas relacionadas con la restauración con las que iniciamos la andadura del blog hace ya tres años. Por cierto, en agosto nos sorprendió la noticia de la despedida de rigatino.com uno de los blogs pioneros dedicados a la restauración, desde aquí nos sumamos al reconocimiento al trabajo desinteresado de Toni Colomina y le deseamos lo mejor en sus nuevos proyectos.
Y acogiéndonos a la máxima de que hay que “renovarse o morir” desde hace un tiempo se puede seguir a Luz rasante en twitter, un complemento al blog que intentaremos actualizar regularmente y que nos mantendrá en comunicación con museos, instituciones y restauradores de todo el mundo !A que esperáis para seguirnos! @luzrasante
Escrito por Iván el Martes, 14 de Junio del 2011 a las 19:25
“Pasar inadvertido es más difícil que llamar la atención; y conseguirlo al lado de la plaza de Cibeles, en el centro simbólico de la capital española, parece poco menos que imposible”con esta acertada frase comenzaba Luis Fernández-Galiano en 2006 un artículo publicado en El País en el que analizaba la ampliación del edificio del Banco de España proyectada por el arquitecto Rafael Moneo.
Esta obra me sirve como excusa, para poner de relieve el desencuentro que se produce entre las restauraciones de bienes muebles (pintura, escultura, etc.) y la de inmuebles.
Mientras que los restauradores ponemos un cuidado extremo (que hunde sus raíces en la teorías de Brandi y en las posteriores Cartas del Restauro) en que nuestras intervenciones sean integradas, miméticas, reversibles e inadvertidas, los arquitectos-restauradores optaron por otra vía mucho más “moderna” haciendo que las partes añadidas se evidencien, en ocasiones más de la cuenta y llegando a eclipsar a la obra original.
Para contextualizar un poco el asunto valdría con decir que tras un periodo en el que las reconstrucciones de las partes faltantes de un edificio histórico se realizaban basándose en las teorías restauradoras y reconstructoras de Violet Le-Duc, en las que se hacía una reconstrucción de estilo recreando de manera ideal el aspecto que debía de haber tenido, se ha llegado de forma progresiva, hasta el momento actual, en el que las intervenciones restauradoras se realizan en un lenguaje y materiales contemporáneos que poco tienen que ver con la obra original y en las que muchas veces la huella del arquitecto se impone a esta.
Este proceso, y sus resultados, queda bien condensado en esta frase que he leído recientemente: “Si pastiches historicistas resultaron de aquellas experiencias anteriores, pastiches modernos podrían ser los nuevos resultados, que traerían como consecuencia la defenestración del bien cultural original ante el auge del exhibicionismo y narcisismo de algunos arquitectos modernos”
Escrito por Iván el Domingo, 5 de Junio del 2011 a las 20:35
Para todos aquellos que no pudieron asistir, y para los que lo hicieron y quieren recordar lo que allí se expuso, ya se pueden leer de forma libre las actas del IV Congreso del grupo español del IIC, “La Restauración en el Siglo XXI. Funcion, Estetica e Imagen” que se realizó en noviembre de 2009 en Cáceres.
Una gran cantidad de conferencias, comunicaciones y pósteres para pasar un buen rato leyendo, que podéis descargar aquí.
¿Cómo se restaura un charco de leche?, un interesante artículo que publica El País a cerca de las obras realizadas con materiales biodegradables a las que se enfrentan en el taller de restauración del Reina Sofía.
Puedes leer el artículo aquí.(0)#
Escrito por Iván el Domingo, 15 de Mayo del 2011 a las 17:08
Cuando era estudiante de restauración, mi maestro de taller me recomendó una película que no llegué a ver hasta unos años después. Se trata de El violín rojo, que hoy os recomiendo por el mismo motivo por el cual me la recomendó a mi: su relación con eso que los restauradores llamamos la historia material de las obras de arte, y que es importante conocer a la hora de afrontar a una restauración.
La historia, que se mezcla con la de la subasta de violín en la actualidad, comienza en el taller del luthier, Niccolo Bussotti, el maestro acaba de construir un violín superior a todos los anteriores, y que considera su obra maestra. Su esposa Anna está a punto de dar a luz un hijo, y decide consultar su destino, mediante las cartas del Tarot, a una vieja adivina. Esta afirma que leerá el futuro de Anna, pero lo que predice en realidad es la turbulenta historia del violín a lo largo de los siglos…
Al examinar el cuadro con rayos x se descubrió que la tertulia está pintada sobre un cuadro anterior para ser visto en posición vertical. Debajo de los retratos de Ramón Gómez de la Serna, de Tomás Borrás o del autorretrato del propio Solana, había escondida una escena religiosa en la que se representaba un altar, un copón, un paño y un religioso.
La restauración ha sido realizada por Juan Sánchez, al cual podéis escuchar hablando sobre el asunto en esta entrevista que le hicieron ayer el el programa El ojo crítico de Radio Nacional de España.
Escrito por Iván el Viernes, 18 de Marzo del 2011 a las 21:23
Como bien es sabido, uno de los “diez mandamientos de la restauración“ marca que las partes añadidas o repuestas en una obra de arte deben de ser discernibles, es decir, se deben diferenciar del original. Para intentar satisfacer esta demanda a lo largo de la historia de la restauración se ha recurrido a diversos artificios como las tramas lineales en la pintura (el famoso tratteggio o rigatino italiano) o los volúmenes simplificados en elementos escultóricos o en arquitectura.
Es cierto que cada caso requiere de soluciones específicas, por eso, y para identificar las nuevas yeserías que se emplean en la reintegración de la Alhambra, Ramón Rubio Domene y su equipo del del Taller de Restauración de Yeserías y Alicatado han desarrollado un ingenioso sistema. Se trata de un mortero para restauración que se puede emplear tanto para yeserías como para murales, elaborado con copolímeros y minerales de propiedades fluorescentes. Esto permite que a simple vista el nuevo elemento pase totalmente desapercibido, pero cuando se ilumina con luz ultravioleta la zona presenta una florescencia característica que la diferencia del original, esto permite identificar la materia añadida en el proceso de restauración, incluso con las pátinas añadidas con el paso del tiempo.
En este video podéis ver más sobre las yeserías y el invento
Escrito por Iván el Lunes, 14 de Marzo del 2011 a las 21:34
” Tomaba un pincel para probar su suavidad pasándose por el dorso de la mano el mechón rubio de ardilla siberiana. Levantaba la cubierta de piel que cerraba los tarros de vidrio llenos de pigmentos de colores, conteniendo la respiración para que no saliesen volando. Los agitaba un poco, los devolvía a su sitio y los alineaba en el anaquel según la gradación de color y la valía. Primero el blanco de San Giovanni, que se obtiene del pulverizado del carbonato cálcico secado después de lavar durante ocho días la cal en la fuente. Luego la tierra de Siena, la oscura, la natural y la tostada, extraídas del cerro que rodea la ciudad gibelina. Y la tierra sanguina de Sinope, en el Mar Negro, buena para dibujar tanto en los muros como sobre tabla. Y el celeste vivo del esmalte triturado y el verde musgo del verdigrís, que se obtiene rascando una lámina de cobre previamente sumergida varios días en la orina de un recién nacido (…). Agitó con la mano la caja de cinabrio, que se obtiene fundiendo azufre y mercurio en una redoma, para admirar el ondulante polvo rojo semejante a un desierto agitado por un vendaval. Era perfecto, sin matices, rojo como el lino teñido de sangre. Luego miró de lejos el amarillo dorado, sulfuro de arsénico, bello como el oro, pero venenoso como el mordisco de una vívora. ” Cuidad de no untaros la boca, no os vaya a sentar mal”, aconsejaba Cennino Cennini.
La laca de cochinilla, color geranio, obtenida machacando insectos de las Indias de los elefantes, era líquida y destacaba en un vaso de vidrio transparente. Valía una fortuna, aunque no tanto como el precioso azul ultramarino, producto de triturar el lapislázuli de unas tierras remotas situadas, como indica su nombre más allá del mar conocido. Era el pigmento más caro, casi siempre adquirido directamente por el cliente, igual que el oro en panes. Pero ¿que manto y qué cielo podían decirse luminosos sin la gema oriental que poseía la profundidad del espíritu? “
La luz rasante es un sencillo método de examen para el análisis de las obras de arte. Es tan simple como situar un foco de luz de manera que ilumine la obra desde un ángulo lateral casi en paralelo con su superficie. Gracias a la luz rasante es posible apreciar detalles de la pieza que a simple vista pasaban desapercibidos. Algo parecido es lo que propone este blog. Poner de relieve y analizar de una forma sencilla temas relacionados con el arte el patrimonio, su conservación y su restauración.