Restauración como “redefinición” histórico-artística
Escrito por Iván el Sábado, 6 de Marzo del 2010 a las 14:39
“Todo hace pensar que los conceptos que barajamos habitualmente se mueven en la línea de que nuestra función es mantenernos dentro de los márgenes que van desde la creación de la pieza hasta nuestros días, que nuestra intervención en la obra de arte debería de ser aséptica en cuanto que no pretende añadir nada y lo que añade sea perfectamente identificable para seguir estando al margen de la evolución del objeto artístico. Este planteamiento nos sitúa en una visión de restauración de obra de arte, bajo un análisis que podríamos llamar corto de vista. Está basado en la premisa del interés de la intervención material desde el punto de vista de la reparación y con la idea de que si nos diferenciamos del objeto original o no alteramos los restos que nos han llegado a nuestras manos no aportaremos nada a la obra y por tanto su evolución histórica no sufrirá la ingerencia de una nueva etapa. Parece que el hecho de no añadir ninguna materia nueva a su “epidermis”, o hacerlo de forma muy diferenciada del objeto, hace que no afecte a los conceptos fundamentales que lo definen. Este punto de vista se contrapone con lo que se pretende demostrar a continuación: que la restauración no sólo no es aséptica ni se queda al margen de la obra, sino que se implica en ella de forma que la redefine y, a suvez, influye notablemente en la comprensión y análisis del arte, por lo quemodifica notablemente los parámetros anteriormente enunciados”
Carlos Tejedor Barrios en La restauración como medio de”redefinición” histórico-artística.
Comentarios (7)
Categoria: Filacterias, Restauración, Teoría de la restauración
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Comentario de Damián
Realizado el Domingo, 21 de Marzo del 2010 a las 13:43
Con todos mis respetos para Carlos Tejedor, diré que su opinión es UN DISPARATE DEL QUINCE y uno de los mayores peligros que enfrentan en estos tiempos los bienes del patrimonio histórico. Ya los arquitectos cometen impunemente barbaridades (dos ejemplos: Grassi y Portaceli en el teatro romano de Sagunto o Herzog y De Meuron en el CaixaForum de Madrid, en lo que era la Central Eléctrica del Mediodía) y ahora resulta que a cualquier perroflauta le vamos a dejar expresar su “creatividad” al restaurar pinturas. Parafraseando de memoria al maestro de restauradores Gianluigi Colalucci, “mejor que se expresen sobre un lienzo en blanco”. Y no sigo porque me caliento;) aunque si queréis debatimos.
Comentario de Damián
Realizado el Domingo, 21 de Marzo del 2010 a las 13:46
Que se empieza poniendo un astronauta por aquí, una ranita por allá… en fin, que Dios nos pille confesaos!
Comentario de Fernando
Realizado el Domingo, 21 de Marzo del 2010 a las 16:24
Creo Damián que no has interpretado bien el texto, en ningún momento se dice que los restauradores deban introducir nuevos elementos de manera alegre, la restauración te guste o no modifica las obras de arte aunque esté realizada bajo la famosa mínima intervención y cualquier restauración es “hija” de su tiempo.
No creo que comparar la restauración de pintura con la de edificios sea muy acertado ya que desde hace algún tiempo siguen caminos bien diferentes.
Comentario de Damián
Realizado el Domingo, 21 de Marzo del 2010 a las 21:00
Amigo Fernando, lo he entendido perfectamente, llevo algunos años escuchando la misma monserga. Cuando hablaba de “creatividad” lo hacía de modo irónico, pero hay maneras y maneras de restaurar un elemento del patrimonio histórico. La posición de Tejedor es en la práctica de una soberbia muy peligrosa, porque en el fondo otorga a la labor del restaurador en la reposición de lagunas, de las formas, del color, etc., el mismo valor histórico que a la propia obra. Es como si uno dijera:
“Berruguete puso el pincel sobre este lienzo, y ahora lo pongo yo. Debo dejar mi maravillosa impronta, así la obra es más molona, del siglo XV y del XXI”.
PUES NO. He citado a Colalucci por no ponerme a rebuscar entre las decenas de grandes restauradores, los que han hecho grande esta disciplina, que están en contra de esos planteamientos. Pero claro, vivimos en el mundo de lo políticamente correcto: siempre se acaba imponiendo la equidistancia entre dos opiniones, como si ambas fuesen igual de válidas y la verdad estuviese en el justo medio.
Si la arquitectura “sigue un camino bien diferente” es porque hemos dejado que los arquitectos hagan lo que les dé la real gana, así de sencillo. Salvo honrosas excepciones se creen con derecho a modificar un edificio histórico a su antojo; no suelen “rehabilitar”, sino transformar. Ten en cuenta el auge que en la actualidad (sobre todo hasta la crisis) tiene la arquitectura-etiqueta como medio de prestigiar ciudades o legitimar políticos, de ahí los continuos desmanes que se cometen a la ligera. Eso sí: luego no se te ocurra a ti tocar nada de lo que hagan ellos ex-novo, ¡eso sí que es arte! El colmo de la desfachatez, vamos, supongo que conoces los pleitos del “artista” Calatrava con el ayuntamiento de Bilbao por el puente Zubi Zuri.
Sobre este tema debatía yo hace unos días en los comentarios de “Arte de Madrid”:
http://artedemadrid.wordpress.com/2010/03/13/la-quinta-de-vista-alegre-%c2%bfbien-de-interes-cultural-ii/
Un lamentable compendio de teoría y justificaciones del gremio arquitectónico lo encontrarás en este número de Arquitectura Viva:
http://www2.arquitecturaviva.com/Antiguos/ArquitecturaViva110.asp
Al loro con lo que dice Fernando Galiano como presentación:
“Si mirar al futuro es sinónimo de optimismo y lleva a las ciudades a soñar con edificios innovadores que representen su capacidad de progreso, la renovación de su patrimonio construido se convierte con frecuencia en UNA GRAN OPORTUNIDAD PARA QUE LOS ARQUITECTOS DESARROLLEN PROYECTOS DE VANGUARDIA enriquecidos con el valor inherente de lo histórico”.
Qué curioso, yo pensaba que lo importante era la obra histórica. Pa mear y no echar gota.
Comentario de Iván
Realizado el Lunes, 22 de Marzo del 2010 a las 21:11
La integración pictórica es una de las operaciones más complejas de las que se engloban dentro de la restauración, se trata, en muchos casos de una tarea necesaria para completar o facilitar la lectura de una obra. Es un proceso que se realiza de acuerdo a una serie de normas y con unas técnicas que deben de ser reversibles, de hecho el retoque pictórico es una de las intervenciones que se pueden eliminar con mayor facilidad.
Es un trabajo que se realiza con el máximo respeto hacia la obra original y en el que más cuidado se pone para que sea discreto y efectivo. En ningún momento la reintegración, ni ninguna labor de los restauradores pretende ponerse al nivel histórico, ni artístico de la obra, es más siempre queda supeditada y a su servicio y pretende pasar desapercibida. Nadie va a los museos a ver restauraciones sino obras de arte.
Ahora bien, lo que Tejedor expone en este y en otros de sus textos, y con lo que estoy plenamente de acuerdo, es que cualquier tratamiento que se realice en una laguna está modificando la imagen final de la obra, aunque este tratamiento sea no hacer nada y mostrar el soporte. Cualquier decisión que se tome sobre como reintegrar una obra redefine la obra para bien, o para mal.
Hasta Colalucci cuando decidió reintegrar las faltas de la Capilla Sixtina reconstruyendo los motivos con una trama de líneas de color entrecruzadas en vez de mostrar las grietas tal cual, estaba redefiniendo. Pero la cosa va más allá, cuando se ilumina un retablo, se descubren pinturas murales ocultas bajo encalados o se barniza un lienzo también se está cambiando la percepción de una obra, se está redefiniendo.
Por suerte en restauración de bienes muebles no hemos llegado presenciar desaguisados como los que podemos ver con frecuencia en el campo de la arquitectura aunque como hace algún tiempo bromeaba Antonio en uno de los comentarios a una anotación http://www.luzrasante.com/el-telefono-movil-el-astronauta-y-el-fotografo/#comments “…puede que las faltantes hagamos algo de nuestro tiempo. Les parece bien en la laguna del cuadro del dos de mayo de Goya que aparezca un cañón de un kalasnikof de la mano del mameluco… como es árabe…”
Pues eso.
Comentario de Iván
Realizado el Lunes, 22 de Marzo del 2010 a las 21:24
Al hilo de reintegraciones, restauraciones y artistas http://pilaraguilar.wordpress.com/2010/03/22/la-opinion-de-los-restauradores-y-los-estudiantes-de-restauracion-acerca-de-la-reintegracion-cromatica-de-la-pintura-de-caballete-contemporanea-parte-1/
Comentario de gustavo
Realizado el Sábado, 3 de Abril del 2010 a las 16:25
Tejedor es un excelente profesional del campo de la restauración, ha dirigido muchas de las obras más interesantes que se han realizado en Castilla y León en los últimos años y sin duda los resultados son muy buenos y respetuosos con las obras de arte. Visiten el retablo y los sepulcros de la Cartuja de Burgos, las pinturas de Gormaz o el retablo de la Catedral de Astorga y opinen.
Además en sus artículos y ponencias se exponen interesantes puntos de vista cercanos a la teoría contemporánea de la restauración.
Un saludo y enhorabuena por el blog.