Luz Rasante

Arranque de pintura mural. El stacco

Escrito por Iván el Lunes, 1 de diciembre del 2008 a las 14:01

Frescos de Villa Livia. Museo Nacional Romano. Uno de los mayores arranques realizados mediante el sistema de Stacco. Foto: htp://flicKr.com/photos/schumala/90683156/

El sistema de arranque de pintura mural que exponemos hoy, el stacco, consiste en la separación de la capa pictórica junto con el enlucido subyacente (intonaco o revoco), o parte de el. Para que esto sea factible la pintura debe de estar perfectamente unida al sustrato.

De ejecución más sencilla que el stacco a masello, este método presenta además  otra ventaja importante: respeta las irregularidades de la superficie, y el enlucido que se arranca y conserva bajo la pintura, transfiere a esta una serie de cualidades ópticas (transparencia, luminosidad) que tienen mucha importancia para el carácter de la pintura.

Al igual que sucede con los otros métodos, antes de realizar el arranque es necesario  proteger la superficie pictórica. Se suelen emplear para este fin sucesivas capas superpuestas. La primera de papel o gasa de algodón y las siguientes de cañamazo , estas capas de protección se pegan con un adhesivo natural (coletta italiana o cola de conejo) o sintético (soluciones de polímeros acrílicos) que ha de ser reversible, y cuya eliminación no debe de comprometer la estabilidad de la pintura. En la práctica es difícil encontrar pinturas totalmente insolubles al agua (cuya utilización es necesaria para eliminar la protección realizada con adhesivos naturales) por lo que en muchas ocasiones las pinturas se aíslan con fijativos superficiales de manera previa a su protección.

El stacco, sin embargo, posee una importante limitación que viene dada por la falta de flexibilidad del enlucido, si este se ve sometido a  deformaciones durante el proceso de arranque podrá romperse. Por eso es sumamente importante mantener el plano de la pintura durante todo el proceso, por eso se ha de colocar sobre la protección  de gasa y cañamazo (también denominada facing)  una tabla o soporte (generalmente almohadillado con fieltro o espuma) que sustente la pintura durante la operación de arranque.

Por lo tanto se debe de considerar la superficie que se quiere arrancar, cuanto mayor sea el espacio mural más riesgo de fractura existe, de ahí que lo que se suele hacer es dividir la pintura. Para esto, una vez realizado el engasado, se practica un corte limpio en la pintura que divide el mural en fragmentos más pequeños, estos cortes se suelen hacer siguiendo los contornos de la propia composición de la obra para que sean discretos y pasen desapercibidos una vez se monten de nuevo. 

Una de las mayores superficies arrancadas con este método, y de una sola pieza, es la pared decorada de una de las estancias de la Villa Livia en Primaporta. Se trata de un fragmento de 2,6 x 6 m. y constituye un caso excepcional. El arranque lo realizaron los restauradores del Istituto Central del Restauro, y se puede contemplar hoy en día en el Museo Nacional Romano de Roma.

Los pasos a seguir para la realización de un stacco son los siguientes:

  • Limpieza y eventual consolidación de la superficie pictórica.
  • Protección temporal con papel o gasa y cañamazo pegados con un adhesivo. En la parte superior de la pintura el cañamazo se clava a una viga horizontal preparada para este fin , que sujetará la pintura un vez arrancada.
  • Corte en fragmentos del mural.
  • Se golpea la superficie con mazos de goma para comenzar a separar la pintura y el sustrato.
  • Se coloca la tabla o soporte sobre la parte que se va a arrancar.
  • Separación definitiva de la pintura y el enlucido, para ello se emplean unas largas barras de hierro que hacen palanca entre la pared y el enlucido. Las barras se apuntan ligeramente hacia el interior de la pared para no dañar la frágil sección arrancada. Esta operación realizada con las barras de arranque es sumamente delicada ya que puede provocar deformaciones irreversibles en la superficie pictórica.
  • Cuando la losa está totalmente suelta se desliza poco a poco hacia abajo y se apoya sobre el soporte.

El arranque está terminado, pero como ya comentamos en la anotación sobre el stacco a masello, habrá que transponer la pintura a un nuevo soporte.

En la próxima anotación dedicada al arranque mural (aunque iré intercalando otros temas para no aburrir) hablaremos del strappo, el método más popular y sencillo, pero también uno de los más peligrosos para la pintura y con el que se han realizado la mayoría de robos y expolios.

Comentarios (2.004)

Categoria: Pintura,Restauración,Técnicas de restauración

El entelado, forración o reentelado (II)

Escrito por Iván el Miércoles, 7 de mayo del 2008 a las 17:31

Mezcla de dos fotografías del reverso de un cuadro. En la parte izquierda antes del reentelado y a la derecha con la tela nueva pegada con gacha.El reentelado tradicional es aquel que se realiza utilizando materiales de origen natural. La nueva tela suele ser de lino, con un tipo de tejido y densidad similar al de la tela original pero resistente y tupida (aunque a menudo se suele recomendar de manera genérica el lino tipo Velázquez).

A esta tela nueva hay que “fatigarla”, ya que los tejidos naturales varían sus dimensiones cada vez que se humedecen y secan. Este proceso es necesario ya que con las variaciones de humedad a las que se somete al tejido, durante  el propio proceso de reentelado, la tela nueva se movería arrastrando con ella al tejido antiguo y a la propia pintura. Para fatigar la nueva tela ésta se monta en un telar (bastidor sólido de madera o metal)  que la mantiene tensa, y se somete a sucesivos mojados y atirantados (se suele recomendar que por lo menos sean tres), la nueva pieza de tela se quedará montada en este telar hasta el final del proceso de forración. 

El adhesivo que se utiliza para pegar el tejido de lino al original es también de origen natural. Los más utilizados históricamente son:

La coletta (su receta tradicional procede de Italia y entre  sus ingredientes básicos destacan la cola de carpintero o cola fuerte, agua, melaza, hiel de buey, fenol y vinagre) y la gacha (el adhesivo más empleado para reentelados en España; es una pasta compuesta de harina, coletta, agua, trementina de Venecia y fenol) ambos son adhesivos acuosos por lo que su utilización con una tela de algodón está desaconsejada. Entre las ventajas que presenta el reentelado con estos adhesivos destacan la reversibilidad del proceso, el que la propia técnica permite realizar de manera simultánea un sentado de color y que la penetración del adhesivo en la capa pictórica es menor que con el método de la cera-resina. Uno de los principales inconvenientes de la gacha y de la coletta es su sensibilidad ante los cambios de humedad, por lo que un lienzo reentelado con estas técnicas debe de conservarse con unas condiciones de humedad y temperatura estables.

La cera-resina o método holandés. Normalmente se mezclaba cera de abeja con algún tipo de resina. Este tipo de adhesivo era el más utilizado en países húmedos del norte de Europa. Tiene la desventaja frente a la gacha de que si la pintura se halla levantada hay que sentar el color antes de reentelar, pero más importante aún es que puede generar cambios de saturación y de aspecto en la pintura ya que el adhesivo puede penetrar en la película pictórica, una vez que esto ha sucedido será irreversible.

El proceso del entelado es complejo y requiere destreza y práctica por parte del restaurador que lo realiza. Si se emplea la coletta o la gacha será necesaria la protección previa de la superficie de la pintura mediante un empapelado, ya que al reactivarse la preparación, por la humedad del adhesivo, la pintura queda indefensa. La unión entre las telas se realiza tras la aplicación del adhesivo, y se refuerza su acción mediante el empleo de presión y calor (tradicionalmente mediante planchado y posteriormente con el uso de mesas calientes).

Los sistemas de forración son complicados, así que si os interesa, os recomiendo tres libros en español con los que podéis profundizar y conocer detalladamente los procesos y recetas de cada tipo de forración:

Melchor,L. “La Praxis de la Restauración en el Taller de Pintura”, Universidad Complutense, Madrid, 1987.Sobre el reentelado tradicional con sus recetas y explicado paso a paso.

Calvo, A., “Conservación y restauración de pintura sobre lienzo”, Ediciones del Serbal, Madrid, 2002. Habla de los diferentes tipos de forración y sus ventajas e inconvenientes. 

Nicolaus, K., “Manual de restauración de cuadros”, Könemann, Köln,1999. De interés general y para el estudio del sistema de reentelado con cera-resina.

La próxima semana nos acercaremos a las forraciones con materiales sintéticos y con el empleo de nuevas técnicas.

Comentarios (206)

Categoria: Pintura,Restauración,Técnicas de restauración

¿Qué es luz rasante?

La luz rasante es un sencillo método de examen para el análisis de las obras de arte. Es tan simple como situar un foco de luz de manera que ilumine la obra desde un ángulo lateral casi en paralelo con su superficie. Gracias a la luz rasante es posible apreciar detalles de la pieza que a simple vista pasaban desapercibidos. Algo parecido es lo que propone este blog. Poner de relieve y analizar de una forma sencilla temas relacionados con el arte el patrimonio, su conservación y su restauración.